Emilio Chillida Ansuátegui (1850-1944): practicante, empresario y político alavés

Manuel Ferreiro-Ardións, Juan Lezaun-Valdubieco

Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea.

mferreiro@outlook.es

https://orcid.org/0000-0002-6439-709X

ISSN: 2445-0782

DOI: https://doi.org/10.55698/SS48-2025-14

Cómo citar: Ferreiro- Ardións, M.; Lezaun-Valdubieco, J. Emilio Chillida Ansuátegui (1850-1944): practicante, empresario y político alavés. Sancho el Sabio: revista de cultura e investigación vasca, 48, 286-305. https://doi.org/10.55698/SS48-2025-14

Fecha de recepción: 24-VII-2025

Fecha de aceptación: 27-X-2025


RESUMEN

Se documentan los hitos biográficos de Emilio Chillida Ansuátegui (1850-1944), practicante de Cirugía en Cuartango donde erige el Balneario de Zuazo. Introducido en política por Urquijo, fue vicepresidente de la Diputación y de la comisión provincial hasta 1905 en que, enfrentado a Juan Cano Aldama, pierde su confianza truncando su carrera política y su participación en el balneario. Fracasado un intento independiente de volver como diputado, se recluye en Cuartango donde mantiene influencia durante la Dictadura y la República.

PALABRAS CLAVE

Emilio Chillida. Restauración en España. Balneario de Zuazo. Diputación Provincial de Álava. Cuartango.

LABURPENA

Emilio Chillida Ansuáteguiren (1850-1944) mugarri biografikoak dokumentatzen dira. Kuartangoko kirurgia praktikantea edo erizana zen eta Zuazoko bainuetxea eraiki zuen. Urquijok sartu zuelarik politikan, aldundiko eta probintzia-batzordeko presidenteorde izan zen, 1905ean, Juan Cano Aldamaren aurka egin ondoren, haren konfiantza galdu zuen arte. Horrek bere karrera politikoa eta bainuetxeko partaidetza zapuztu zituen. Diputatu independente gisa itzultzeko ahaleginak huts egin ondoren, Kuartangon hartu zuen babes eta Diktaduran eta Errepublikan nolabaiteko eragina edukitzea lortu zuen.

GAKO-HITZAK

Emilio Chillida, Arabako Foru Aldundia, Kuartango, Zuhatzuko bainuetxea, Monarkiaren Berrezarkuntza

ABSTRACT

The important events in the life of Emilio Chillida Ansuátegui (1850-1944) are documented. He practised surgery in Cuartango, where he built the Zuazo Spa. Introduced into politics by Urquijo, he was vice-president of the provincial deputation and the provincial commission until 1905 when, in confrontation with Juan Cano Aldama, he lost the latter’s confidence, cutting short his political career and his involvement in the spa. When an independent attempt to return as a deputy failed, he went into seclusion in Cuartango, where he maintained his influence during the Dictatorship and the Republic.

KEY WORDS

Emilio Chillida. Bourbon Restoration. Zuazo Spa. Provincial Council of Álava. Cuartango.


1. Introducción

Durante el proceso de ordenación del material documental histórico del Colegio Oficial de Enfermería de Álava se encontró la ficha de colegiación del practicante Emilio Chillida Ansuátegui correspondiente al Colegio Oficial de Practicantes de Álava de 19301. En la misma destacaba una fotografía de medio cuerpo de un hombre de edad avanzada, vestido de chaqué con varias condecoraciones al costado izquierdo, que desentonaba por su apariencia extemporánea con las de otros colegiados, en general retratos en primer plano de hombres más jóvenes trajeados con americana y corbata (Figura 1). Además, la ficha incluía una hoja autógrafa de méritos que, en el caso de Chillida, excedían los meramente profesionales para dar cabida a otros hitos ajenos a la profesión que sugerían una trayectoria vital destacada en los ámbitos empresarial y político de Álava durante la Restauración borbónica.

La comprobación mediante fuentes primarias y secundarias de tales hitos biográficos, junto al hallazgo de otros de interés, presentan una figura efectivamente fuera de lo común que llegó a la política provincial bajo la tutela de los Urquijo tras su éxito empresarial con el balneario de Zuazo. La Casa lo aupó a prometedora figura, ocupando la vicepresidencia de la Diputación y de la comisión provincial, y lo defenestró tanto en su vida política como empresarial, terminando su vida, tras unos años de intentos fallidos para mantener su estatus político y social, recluido en el valle de Cuartango donde conservó una importante influencia. Además de ello, su formación y ejercicio como practicante -oficio manual y auxiliar-, así como su relación ininterrumpida durante toda su vida con Cruz Roja de Álava ofrecen un perfil distintivo entre las burguesías locales a las que llegó a pertenecer compartiendo sus espacios y relaciones.

Figura 1

Fotografía de Emilio Chillida en su ficha colegial (ACOEA).

Quizá por el truncamiento de su ascenso político a la primera línea y su expulsión de la sociedad del balneario, pero probablemente también por su limitada incursión en la vida política vitoriana, su mención entre los cronistas coetáneos y entre los historiadores posteriores es prácticamente nula2. Y, posiblemente por esa falta de resonancia, su entrada en la enciclopedia Auñamendi se redujo a “Autor de dos publicaciones del año 1882 sobre balnearios y aguas minerales”3, lo que es manifiestamente circunstancial en su larga y activa vida, no actualizándose en su versión on-line a pesar de sí tener un justificado protagonismo en trabajos más recientes sobre Cuartango, su balneario o el ferrocarril anglo-vasco4.

La trayectoria vital de Chillida, como intruso en las oligarquías que pugnaban por el control político del territorio durante la Restauración, tiene peculiaridades por su origen social y por su atípica experiencia empresarial que, al margen de la motivación individual para controlar en beneficio propio los resortes políticos, actuó como catalizador social tal como lo fue la familia en otras personalidades. Además, el hecho de que su empresa se desarrollara en un entorno rural -modificándolo hasta hacer cambiar la cabeza del municipio5- perteneciente al distrito electoral de Amurrio en un momento histórico dominado por los Urquijo y el voto comprado, le otorga un valor que debe ser reconocido. Es más, resulta necesario reivindicar para Chillida méritos sobre el emprendimiento, especialmente en la promoción de un incipiente turismo, que no se dudan en aplicar a Juan Cano Aldama por la misma razón que merecería aquél: ser el propietario del mismo balneario6.

Además de estas justificaciones para desarrollar y contextualizar los hitos biográficos más relevantes de Emilio Chillida Ansuátegui han de señalarse otros aspectos de interés más particular, entre los que cabe destacar su papel en Cruz Roja de Álava desde sus inicios, periodo del que apenas hay constancia documental7 y que solo de los datos que presenta el propio Chillida se extraen aportaciones trascendentales.

2. Orígenes

Nace en Frías (Burgos) el 7 de octubre de 1850, hijo de José Chillida Ricart, natural de Alcanar (Tarragona) y de Jacinta Ansuátegui Noceda, natural de Frías8, origen que se utilizará circunstancialmente en el futuro para desacreditarle9.

Aunque hasta 1870 no se le documenta en Álava, el hecho de que su hermano Manuel contrajera matrimonio en Caicedo-Yuso en 186910, haciendo lo propio Emilio en Artaza, su hermana Luisa en Jócano y que su hermano José, casado en Bilbao, ejerciera en Baranbio, hacen suponer que el conjunto familiar ya tenía lazos previos con la provincia, quizá por el ejercicio paterno en el oeste alavés.

Éste era cirujano menor, probablemente sangrador, y tanto su hermano mayor11, José, como Emilio, seguirán sus pasos. José como ministrante y Emilio como practicante, ambos pertenecientes a la escala auxiliar de la cirugía y aproximadamente homologables. Emilio debió sufrir la incertidumbre de la supresión de estudios de practicante en 1866, justo cuando cumplía los 16 años y podría haberlos empezado. Se sustituyeron por un intento de sucedáneo médico, el Facultativo de segunda clase, que resultó un fracaso volviéndose al título de practicante con el Sexenio Democrático en el mismo decreto que declaraba la libertad de enseñanza12. Por tanto, Chillida probablemente intentó o inició su formación en alguno de los dos títulos, cambiando de planes sobre la marcha y pudiendo al menos el último año formarse directamente con su padre o hermano, aunque tuviera que ir a Madrid a examinarse, en lugar del obligado paso por un hospital que se requería antes de 1868.

Realiza la reválida para la obtención del título de practicante en la Universidad de Madrid el día de su decimonoveno cumpleaños, 7 de octubre de 1869, siendo expedido su título el año siguiente13 cuando ya aparece ejerciendo en Subijana-Morillas14 y adquiere los primeros terrenos en Zuazo de Cuartango donde con el tiempo se instalará el balneario de dicha localidad15, algo que contribuye a suponerle una relación estrecha con la zona desde mucho antes.

El 20 de noviembre de 1871 contrae matrimonio con Josefa Orruño Arberas en Artaza, Ribera Alta, de donde era natural ella16. En 1874 abandona Subijana con el elogio del Ayuntamiento por “el celo con que se aplicó en vacunar cuando una epidemia variólica”17.

Ese mismo año, en plena guerra carlista, se inscribe como “socio activo necesario” en la asociación internacional para socorro de heridos en campaña (después Cruz Roja), cuya comisión provincial se había constituido en 1872 a instancias del Diputado General, Estanislao de Urquijo, quien será elegido su presidente18. Es el primer contacto potencial documentado con Urquijo, probablemente aún no influyente. Entre los fundadores se encontraban Roure y Páramo, médicos artífices de una campaña de variolización en la provincia en 187319, no pudiéndose descartar que conocieran a Chillida durante la misma y fueran quienes le animaron a entrar en la asociación. Chillida mantendrá su relación con Cruz Roja hasta el final de sus días con manifestaciones de claro apego emocional, además de proveernos de importantes datos de aquella etapa inicial20.

Aunque se consideraba por el cese documental que esta primera comisión se extinguió en 1874, si bien no se haría entrega “del material de asistencia y curación” a la asamblea nacional hasta 187621, Chillida destaca que “siendo socio de la Cruz Roja de Álava, durante la Guerra Civil carlista del 74, asistió á los heridos de ambos bandos en la batalla de Trebiño”22, que tuvo lugar el 7 de julio de 1875. La demostración de altruismo que subraya subjetivamente Chillida debe ponderarse con el dato contrastado de la brutalidad de aquella batalla23 que enmarca objetivamente su acción dentro de la valentía, constituyendo el conjunto de estos datos una evidencia de una personalidad fuerte y decidida.

Quizá por esta acción, en marzo de 1876 es reclamado para asistir a los soldados de la guarnición del ejército liberal situada en Subijana-Morillas, donde ejercería hasta junio en que pasa a ser practicante en Cuartango y residir en Sendadiano24.

En marzo de 1875 su hermana Luisa contrae matrimonio en Jócano, Cuartango, con Matías González de Betolaza Samaniego25, quien unos años después, en 1881, será elegido diputado a Cortes26 y diputado provincial. Afín a Urquijo, es el primer nexo claro con la política y el cacique.

3. El Gran Balneario de Zuazo

Fue, sin duda, su gran sueño y la puerta a todo lo que vino después. Es la parte biográfica de Chillida mejor conocida por investigaciones recientes, a las que se remite para su ampliación27.

Sus inquietudes hidroterápicas probablemente resultaran de una mezcla de la creciente actividad balneoterápica en Álava28 y de experiencias en su formación. De esta última, si bien el plan de estudios no incluyó ninguna referencia a la hidroterapia hasta su reforma de 1901 y, además, “el título de Practicante solo autoriza para ejercer la parte meramente mecánica y subalterna de la cirugía”29 cuando la hidroterapia pertenecía al ámbito médico, lo cierto es que no debió ser ajena al ejercicio de los practicantes en los años en que Chillida pone en marcha el balneario; así, por ejemplo, el reglamento específico para los practicantes de la Beneficencia Municipal de Vitoria de 1884 ya recoge entre sus funciones la asistencia a baños terapéuticos30.

En la evolución del balneario cabe señalar tres etapas que evidencian las capacidades de Chillida para el emprendimiento. En la primera, entre 1877 y 1882, Emilio, como propietario de la fuente sulfurosa de Zuazo31, establece relaciones con el concejo y con cuatro vecinos para poner en marcha una incipiente casa de baños al tiempo que planea un edificio balneario con el arquitecto provincial Pantaleón Iradier, solicita un análisis químico de sus aguas por un reputado especialista, Ramón Codina32, y negocia comisionado por el Ayuntamiento33, pero a su iniciativa, la construcción en Zuazo de un apeadero de ferrocarril34, algo en lo que había fracasado el municipio en un primer intento en 1865. El nuevo balneario estaba finalizado para 1881 y en 1882 confluyen la apertura del apeadero con la Real Orden declarando de utilidad pública las aguas sulfurado-yódicas de Zuazo35. Se constituye formalmente la “Sociedad del Establecimiento de Baños de Zuazo” mediante escritura pública a nombre suyo y de sus cuatro socios al tiempo que se registran dos préstamos, de un familiar de Chillida y de una vecina de Bergüenda, a la sociedad recién constituida36.

La segunda etapa, de 1882 a 1887, se inicia con un notable esfuerzo para publicitar el balneario mediante publicaciones37, anuncios38 y exposiciones39, apareciendo ya citado en el Anuario oficial de las aguas minerales de España de 188240. En todos ellos aparece solo Chillida como referencia, generalmente citado como propietario. Es también él personalmente quien inicia un expediente en la Diputación Provincial para que aquella ejecutase obras a su cargo que convirtiera el camino de herradura que había entre el apeadero recién estrenado y el balneario en uno de rodadura, lo que se ejecutará al año siguiente. En el curso del expediente aparece al menos en tres actas su cuñado, Matías González de Betolaza, en cuanto que era en ese tiempo diputado provincial41. La buena marcha del balneario que evidencian las estadísticas de concurrencia de aquellos años42 contrasta con la disolución de la sociedad en enero de 1887 quedando Emilio Chillida como único propietario a cambio de una compensación económica al resto. La ruptura parece relacionarse con la decisión de Chillida de construir un nuevo edificio que elevara la categoría del balneario43 frente a una postura más conservadora de sus socios44.

La tercera etapa, de 1887 a 1904, está determinada por la dependencia económica de los Urquijo y la dedicación completa al balneario, abandonando su actividad como practicante45. En noviembre de ese año 1887 un préstamo con el segundo marqués de Urquijo, cliente del establecimiento, permite ampliar las capacidades del balneario46, lo dota de un nuevo director médico especialista en aguas, Francisco Ledo47, y promociona las instalaciones internacionalmente48. La propuesta de un gran balneario (Figura 2), con un edifico nuevo acorde, se materializa en octubre de 1889 con la conformación de una sociedad para su explotación, cuya construcción se encarga al reconocido arquitecto Fausto Íñiguez de Betolaza. Esta nueva sociedad estará constituida por el propio Chillida y el banquero Juan Cano Aldama, contando nuevamente con la participación económica de Urquijo, existiendo también un préstamo de Álvaro Elío Mencos49. La nueva sociedad se denomina “Juan Cano y Compañía”, evidenciando quien la dominaba; no obstante, es Chillida quien sigue figurando como referente: por ejemplo, en 1888 en la Exposición Universal de Barcelona50, en 1891 cuando dos periódicos madrileños reproducen el mismo panegírico del establecimiento con mención nominal de su selecta clientela51, o en el reportaje que realiza del balneario La Ilustración Española y Americana en 189452. Más adelante aparecerá tanto como gerente de la sociedad como presidente del consejo de administración53 hasta 1904, en que un enfrentamiento con Juan Cano acabará con su salida finiquitando su sueño.

4. Diputado provincial

La primera manifestación política de Chillida es su inclusión en 1883 en una suscripción para erigir un monumento a Tomás Zumalacárregui54, figura ya entonces mitificada y transversal como para suponerle necesariamente un vínculo con el carlismo, lo que hubiera supuesto una barrera en su posterior relación con los Urquijo, claramente antitradicionalistas en sus inicios, con los que iniciará su andadura política.

Figura 2

Restaurante del balneario de Zuazo, postal (AHPA.POS.01694).

Esta se inició coincidente en el tiempo con los vínculos empresariales contraídos con los Urquijo. Entre 1891 y 1893 figura como juez municipal de Cuartango, probablemente ya residiendo en Vitoria donde, en 1892, aparece citado con relación a propuestas al Ayuntamiento que sugieren vecindad55. La residencia es al menos segura desde 1894 según membrete de su correspondencia con José María de Zavala, marqués de la Alameda, con quien comparte desde años antes un coto de caza56. De mayor interés es que en noviembre de 1893 se reconstituye la comisión provincial de Cruz Roja en la que Chillida ocupará el cargo de vicepresidente 2º. El resto de la junta de gobierno son, en su mayoría, figuras relevantes en la política municipal y provincial en ese momento como para no suponer que Chillida llega ahí también por una afinidad política57.

Finalmente, en las elecciones provinciales de 1896 figura dentro de la candidatura urquijista siendo elegido diputado por el distrito de Amurrio58. Hasta 1899 no se identifican hechos relevantes en su actividad como diputado provincial según se extrae de sus citas en las actas de sesiones y en la prensa local, en la que apenas es aludido tangencialmente59 salvo por las notas de sociedad en las que reiteradamente se hacen eco de sus idas y venidas al balneario de Zuazo durante la temporada de aguas60, sugiriendo un papel de “hombre gris” de los Urquijo61.

Esta situación cambia en noviembre de 1899 al ser elegido vicepresidente de la Diputación por enfermedad de su antecesor62 y, a partir de abril de 1900 hasta las elecciones del año siguiente, presidente accidental por fallecimiento de Álvaro Elío63. Debido a esos cargos la visibilidad de Chillida aumenta en boletines y prensa, así como hace su aparición en diferentes juntas64. De ese momento es la primera acción política que se destaca en la bibliografía revisada al presidir en 1900 la comisión de Álava para la negociación de la reforma del concierto de 1894, que se sancionaría por Real Decreto de 25 de octubre de 190065.

Su papel debe ser bien valorado por los Urquijo ya que es reelegido bajo su candidatura por el distrito de Amurrio en 1901 a pesar de algunas opiniones de que su reelección resultaba anti foral, llegando a considerarse que “de manera terminante y clara aparece condenada la candidatura de D. Emilio Chillida”66. No solo es reelegido, sino que alcanza la vicepresidencia provincial ocupando en funciones la presidencia en varias ocasiones, así como la del Gobierno Civil durante un breve periodo67; vicepreside la Comisión provincial68, preside la junta provincial de Instrucción Pública y participa en diferentes juntas y comisiones de la Diputación69. De manera paralela sigue siendo miembro de diferentes juntas de instituciones y sociedades70, es elegido miembro del jurado del partido judicial de Vitoria de enero a abril de 190271. Para Onésimo Díaz, puestos como la vicepresidencia de la Comisión provincial eran designados por Urquijo “a políticos de gran valía”72.

De su actuación política durante ese periodo sobresale su intervención durante 1903 y 1904 en la petición de la cesión del ferrocarril Anglo-Vasco-Navarro a la Diputación Provincial de Álava (Figura 3). La actuación de Chillida en las negociaciones con el estado y las diputaciones vasco-navarras es tan destacada73, aparentando encontrarse entre los nuevos rectores de la política alavesa,74 que su descrédito a partir del otoño sugiere alguna relación con ese protagonismo, quizá visto como excesivo para un intruso tan atípico como él75.

Figura 3

Ferrocarril Anglo-Vasco cerca de Maestu. Fotografía de Gerardo López de Guereñu (ATHA.GUE.CD.12619).

Al margen de su acción política, desde Cruz Roja organiza en 1903 junto al marqués de la Alameda el operativo para el servicio de socorro en Álava durante la dramática carrera internacional de automóviles París-Madrid organizada por los clubes de Francia y España76.

Por cuanto pudiera sugerir cierta identidad ideológica, ese mismo año figura en la suscripción pública para erigir un monumento a Sagasta77.

5. Los años nefastos

En septiembre de 1904 se acusa a Chillida de malversación en la gestión del balneario, lo que deriva en un enfrentamiento personal con Juan Cano. La búsqueda de la intermediación del marqués de Urquijo finaliza con la salida de Chillida de la sociedad y la venta de su participación a aquél en noviembre de 1904. Los hechos concretos solo son conocidos a partir de Chillida, quien enumera en una carta a Urquijo un conjunto de pequeñas transgresiones en la confianza debida que no parecen proporcionadas a las consecuencias finales, pero que servían claramente de excusa ética78. A pesar de la indemnización su salida del balneario no fue amistosa, pues Cano extiende el señalamiento a través de diputados afines a la Diputación, donde afloran nuevamente gastos y favores de poca relevancia, pero éticamente suficientes para solicitar su dimisión.

La negativa de Chillida a hacerlo lleva a aquellos a pedir al gobernador civil que presida las sesiones de la comisión provincial en su lugar79. El enfrentamiento es evidente en las últimas actas de la legislatura donde solo encuentra apoyo en dos diputados, Teodoro Ortiz de Río Fernández y José de Llano Alonso80; además, parte de la prensa toma partido en contra de Chillida, especialmente el Heraldo Alavés quien le denomina “Condestable de Cuartango”, recuerda que “era de tierra extraña a nuestra tierra euskara” y que ya “cuando aún no se habían llegado a concretar cargos sobre la gestión del señor Chillida como diputado […] había personas que le encontraban tachas para ser diputado”81. La Libertad, por el contrario, apunta en el conflicto a cuestiones de fondo político más generales y, como también el Heraldo, señala a intereses de Cano como clave en la cuestión82. Una publicación posterior sin fechar, pero por el contexto de 1905 o próximo, sin autor identificado, habla también de envidia y calumnia manteniendo que Chillida posee “una cualidad en el hombre que los espíritus vulgares no perdonan: la superioridad”83.

La cuestión se diluye con el inicio de la nueva legislatura provincial en primavera, en la que Chillida está ausente sin que conste ninguna repercusión penal sobre él, lo que abona la idea de conflicto político o de egos.

Ese año Emilio veranea con su esposa en Zumaya en lugar de hacerlo en Zuazo84 y los posteriores, según los apartados “de sociedad” del Heraldo y “los que van y los que vienen” de La Libertad, va a Jócano, al parecer a casa de su cuñado, con cuyos hijos tenía una estrecha relación ya que Chillida no tuvo descendencia.

El 23 de septiembre de 1905 fallece en Vitoria su madre, Jacinta Ansuátegui, siendo enterrada en el cementerio de Santa Isabel de la ciudad en un panteón propiedad de Emilio85 que habla de un futuro todavía esperado en Vitoria. De hecho, aunque Jócano sea un lugar cada vez más frecuentado, es en Vitoria86 donde transcurre su vida los siguientes años hasta aproximadamente 1915, alejado de las noticias políticas y sin ocupación profesional definida. Ejerce de propietario burgués con un aparente desahogo económico según se desprende de su contribución a la “Hoja de Hermandad” de 190887, figurando ese mismo año entre los 105 accionistas del Banco de España en Vitoria88 y en el anuario Riera entre “los más importantes” propietarios de Vitoria89.

Tiene presencia en sociedades culturales y científicas de la ciudad, compartiendo espacio con las figuras más destacadas de las burguesías locales; así, es socio de número del Real Ateneo al menos desde 190990 y debió serlo también del Círculo desde 190491. Continúa formando parte de la junta directiva de Cruz Roja, siendo su representante en algunos actos92 y participando activamente en su labor de socorro, caso de un trágico accidente ferroviario en Egino93. Por su labor en la institución recibe precisamente en 1910 la Gran Placa de Honor y Mérito94 (Figura 4).

Figura 4

Gran Placa del Mérito de la Cruz Roja (Fondo del autor).

6. Cuartango

Desde 1915 la prensa solo recoge llegadas a Vitoria desde Jócano (o Cuartango) y no las idas y venidas que hasta entonces era lo habitual, sugiriendo un asentamiento en dicha localidad por esas fechas, lugar que efectivamente será su residencia hasta el final de su vida. A partir de entonces se aprecia una influencia más directa en el valle, donde a tenor de ciertas informaciones de prensa parece gozar del aprecio de sus convecinos por gestiones y favores alcanzados en un segundo plano de la gestión municipal95. En abril de 1916 ejerce ante la Junta Provincial del Censo de representante de la candidatura de Tomás Salazar a diputado a Cortes, frente a la urquijista96, anticipo de su propia candidatura a las elecciones provinciales el año siguiente por el distrito de Amurrio97. Chillida solo obtiene 84 votos de los 2.920 contabilizados en su distrito, siendo el menos votado de los candidatos98, evidenciando que el aprecio vecinal no era suficiente frente al control caciquil.

El verano de 1917 tiene lugar una asamblea de exdiputados provinciales reunidos por la Diputación para recabar su opinión sobre la posición que debía mantener la provincia en una posible petición formal al Estado de restitución de los fueros. La posición de Chillida, y solo la suya, es recogida íntegramente en el diario La Libertad, lo que sugiere cierto alineamiento con su línea editorial: pro-monárquica con reintegración foral, distanciándose del “catalanismo y bizkaitarrismo con visos separatistas” y partidario de negociaciones fuera de la “Cámara parlamentaria, de donde han salido sumamente quebrados”99.

En 1918, según el propio Chillida, es “comisionado por el Exmo Sr Gobernador Civil de Álava a combatir la epidemia grippal del año 1918 en el valle de Cuartango”, lo que probablemente fue un formulismo legal que solicitó para dar respuesta a la petición del Ayuntamiento de Cuartango para que asistiera a sus convecinos dado que “se carecía en este Municipio de toda asistencia médica, por hallarse el titular enfermo de la epidemia reinante é igualmente los facultativos más próximos”. Su acción, “con desprecio de todo peligro” y “sin retribución de ningún género” le valió la solicitud del Ayuntamiento para que se ingresara a Emilio Chillida en la Orden civil de Beneficencia100, concediéndosele la Gran Cruz de la Orden Civil de Beneficencia de 1ª Clase por servicios extraordinarios.

En febrero de 1919 la comisión alavesa de Cruz Roja le otorga el cargo de vicepresidente honorario vitalicio101, siendo entonces el socio más antiguo en activo de la asociación. Con ella promueve en 1920 una “policlínica con consulta de especialidades médicas gratuita para los pobres” en un edifico de la calle Cuchillería102.

En noviembre de 1921 la prensa local recoge sus bodas de oro en Jócano, destacando la felicitación de “su fraternal y fiel amigo” José de Llano, uno de los apoyos en sus últimos días en la Diputación Provincial y también defenestrado por la Casa Urquijo103, con el que compartirá nuevos pasos en la política con el advenimiento de la dictadura y la constitución del Somatén de Álava. Chillida, admitido recién constituida la organización en Álava104, ocupará su jefatura en Cuartango105 aproximadamente un año, pues se da de baja voluntaria en diciembre de 1924106. Probablemente su participación en el Somatén llevara implícita su afiliación a Unión Patriótica desde 1923, partido del que también será jefe local en Cuartango probablemente hasta su desaparición en 1930107.

Durante esos años apenas hay noticias relevantes fuera del valle de Cuartango, lugar en el que consta su intermediación en diferentes asuntos locales durante aquellos años, pudiendo destacarse la convocatoria en mayo de 1925, junto a otros ex diputados provinciales, a una reunión con la Diputación para abordar la renovación del cupo del Concierto económico108. Otras noticias desde Vitoria sugieren estar alejado de la vida de la ciudad109.

7. Últimos días

A inicios de 1930, al refundarse el Colegio Oficial de Practicantes de Álava impelido por el Estatuto de Colegiación Oficial Obligatoria (R.O. de 28 de diciembre de 1929), Chillida figura entre sus primeros colegiados sin duda como elemento de prestigio. Aunque no ha podido documentarse una relación con los colegios previos, Chillida sí mantuvo en Cruz Roja un contacto estrecho con practicantes, alguno de ellos muy activo en las reivindicaciones del colectivo y la puesta en marcha de las primeras experiencias colegiales en la provincia110.

En octubre de ese año, recién cumplidos los 80 años, asiste a un mitin de Unión Monárquica Nacional, continuación de la desaparecida Unión Patriótica, en el frontón Euskalduna de Bilbao con José Antonio Primo de Rivera como principal orador, siendo citado por el diario La Nación como “ex presidente de la Diputación de Álava”111, lo que solo sucedió interinamente.

Al año siguiente participa como compromisario del Ayuntamiento de Cuartango ante la diputación alavesa para la redacción del proyecto de autonomía de 1931 impulsado por el denominado Movimiento de alcaldes112. Chillida se posiciona con los republicanos, comandados por Gabriel Martínez de Aragón, en favor de un Estatuto Alavés frente a la propuesta de uno vasco-navarro de carlistas y nacionalistas vascos, lo que choca con el parecer del alcalde de Cuartango, carlista113. En los meses siguientes se larva un enfrentamiento en el valle que aflora el primero de septiembre en la sesión municipal que iba a elegir el representante de Cuartango para llevar a Madrid la propuesta vasco-navarra, el denominado Estatuto de Estella. La algarada, en la que el octogenario Chillida llega a ser detenido, es amplificada e interpretada por los dos diarios de Vitoria, a su vez defensores cada uno de uno de los proyectos114.

A finales de 1935 sufre “una grave parálisis”, probablemente una hemiplejia a consecuencia de un ictus, que le impide valerse por sí mismo para la mayor parte de las actividades diarias, por lo que acuerda con su sobrino Emilio González de Betolaza, con quien vive “desde hace muchos años”, una pensión diaria y la cesión de sus bienes una vez fallezca a cambio de los cuidados que precisara hasta entonces115.

Iniciada la guerra civil, aparece citado en dos donaciones, una a favor de las milicias y sus familias canalizada a través del Ayuntamiento de Cuartango y otra al hospital de sangre de Cruz Roja, al que dona “una moneda de oro de 10 escudos”116, probablemente un doblón de Isabel II, testimonio claro del apego emocional que conservaba con la organización, máxime cuando la relación de bienes que legará sugiere que estaba ya lejos de la holgada situación económica que se sugería en 1908117.

Emilio fallece en Jócano el 16 de noviembre de 1944 a la edad de 94 años118.

8. Fuentes y bibliografía


Archivos y centros de documentación

Prensa periódica

Bibliografía


Notas

  1. 1 El practicante, título profesional creado en 1857 para unificar las distintas figuras de cirugía menor y auxiliares sanitarios precedentes, quedó unido a su vez en 1953 a enfermeras y matronas para crear la figura y título de Ayudante Técnico Sanitario (ATS), antecedente inmediato en España de la actual profesión enfermera. Incluía en sus orígenes la odontología, la podología y la fisioterapia, hoy profesiones independientes, además de poder ejercer como matrones en determinados supuestos. Manuel Ferreiro-Ardións y Juan Lezaun-Valdubieco: Historia de la Enfermería en Álava, Vitoria, Colegio Oficial de Enfermería de Álava, 2008.

  2. 2 Entre los autores coetáneos solo se le encuentra citado tangencialmente en textos de Colá Goiti y de Serdán, no apareciendo en otros más políticos como Velasco o Alfaro, fuentes documentales fundamentales para la Restauración, aunque Vitoria-centristas como la gran mayoría. Entre los contemporáneos es mencionado por Antonio Rivera y Santiago de Pablo como secundario de la política local y, sobre todo, por Sanz Legaristi con relación al ferrocarril, pero está ausente en otros de sus trabajos más específicos sobre élites políticas, caciquismo o foralidad, al igual que en los estudios de Onésimo Díaz, Montón, Ortiz de Orruño, Portillo…, incluidos los diccionarios biográficos de Agirreazkunaga et al.

  3. 3 Bernardo Estornés Lasa (dir.): Auñamendi, Enciclopedia General Ilustrada del País Vasco, San Sebastián, ed. Auñamendi, 1977. Vol. VIII, p. 479.

  4. 4 José Ramón Cuesta Astobiza: Historia del valle de Cuartango, Vitoria-Gasteiz, Departamento de Cultura, Juventud y Deportes de la Diputación Foral de Álava, 2006. Gustavo Abascal Escuza: Antiguos balnearios alaveses, Vitoria-Gasteiz, Diputación Foral de Álava, 2000. Pedro Mª Sanz Legaristi: El ferrocarril anglo-vasco y la Restauración en Álava (1880-1931), Vitoria, Diputación Foral de Álava, 1992.

  5. 5 Luis Mari Larrieta Viguri: “De cómo Sendadiano perdió la capitalidad del valle de Kuartango”, Kemen, 9, 2015, pp. 2-4.

  6. 6 La propiedad de Juan Cano es además discutible, pues si bien Chillida sí fue fundador y propietario único, Cano lo fue siempre dentro de una Sociedad posterior siguiendo Chillida al frente de su representación hasta 1905. Un ejemplo de lo señalado -de interés por su amplio acceso y difusión- sería la reseña biográfica de Juan Cano en la entrada “Diputación Foral de Álava” de Wikipedia (https://es.wikipedia.org/wiki/Diputaci%C3%B3n_Foral_de_%C3%81lava) a quien se atribuye, en un sentido de consecuencia, la propiedad del balneario como sostén del valor de su experiencia emprendedora en la política e, igualmente, del fomento del turismo incipiente en los valles alaveses.

  7. 7 Cruz Roja: Cruz Roja en Álava: 140 años de historia viva, Vitoria-Gasteiz, Diputación Foral de Álava, 2013.

  8. 8 Archivo Diocesano de Burgos, Partidas sacramentales, Bautismos, Frías, T10 N744 F200 A1850.

  9. 9 Heraldo Alavés (HA), 21-II-1905, p. 1 col. 1-2.

  10. 10 Archivo Histórico Diocesano de Vitoria (AHDV), Registros sacramentales, Fondos parroquiales, Caicedo-Yuso (Lantarón), La Asunción, 23/07/1869, M00501/003-16, fol. 124v.

  11. 11 No se dispone de datos de nacimiento, pero necesariamente tenía que ser bastante mayor que Emilio pues era cirujano ministrante, título que se extinguió en 1857 precisamente para crear el de practicante al que optaría Emilio. José fallece en Baranbio en 1885 en el ejercicio de su cargo durante una epidemia de cólera. Emilio solicita a la Diputación de Álava alguna pensión económica para su viuda: Archivo del Territorio Histórico de Álava (ATHA), Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 6-V-1886, ATHA-DAH-ADL-006-010, fol. 78v.

  12. 12 Isabel Blázquez Ornat: “La socialización de los practicantes a través de los manuales del Dr. Felipe Sáenz de Cenzano 1907-1942”, Asclepio, 1, 2016, p. 132.

  13. 13 Archivo del Colegio Oficial de Enfermería de Álava (ACOEA), Fondo histórico, Fichas colegiales del Colegio de Practicantes, 1930, Título de practicante de Emilio Chillida y Ansuátegui.

  14. 14 En su ficha colegial Chillida pone Subijana de Álava, pero, según la documentación personal conservada se trata de Subijana-Morillas. Cuesta: Historia, pp. 394-398. No existe copia en el fondo antiguo del archivo de Subijana-Morillas, entonces con ayuntamiento propio, conservado en el actual Archivo Municipal de Ribera Alta.

  15. 15 Cuesta: Historia, p. 184.

  16. 16 AHDV, Registros sacramentales, Fondos parroquiales, Artaza (Ribera Alta), San Cosme y San Damián, 20-XI-1871, 00559/002-03, f. 126v.

  17. 17 Cuesta: Historia, p. 185.

  18. 18 Cruz: Cruz, pp. 29-36.

  19. 19 Pedro Manuel Ramos Calvo: “D. Gerónimo Roure y el s. XIX”, en Pedro M. Ramos Calvo (dir.): Historia de la medicina en Álava, Vitoria-Gasteiz, RSBAP, 1997. pp. 231-2.

  20. 20 Chillida escribirá varios artículos en prensa relativos a la organización en Álava, el más expresivo y donde relata primeras acciones como su bautismo de fuego en: La Libertad (LL), 28-VII-1920, p. 1 col 2-3.

  21. 21 Cruz: Cruz, pp. 41-42.

  22. 22 ACOEA, Fichas.

  23. 23 El parte oficial de bajas de aquella jornada fue de 178 muertos, 792 heridos y 29 contusionados entre los dos contendientes. La Correspondencia de España, 25-VII-1875, p. 2 col. 2-3.

  24. 24 ACOEA, Fichas. También en Cuesta: Historia, p. 397 aludiendo al contrato de prestación sanitaria suscrito por el valle y municipio de Cuartango con Emilio Chillida Ansuátegui, fechado en Sendadiano el 5-VI-1876 y conservado por los herederos de Chillida.

  25. 25 AHDV, Registros sacramentales, Fondos parroquiales, Jokano (Kuartango), San Martín, 20-III-1875, 01350/002-03, f. 244 v.

  26. 26 La Correspondencia de España, 13-I-1881, p. 2 col. 5.

  27. 27 Cuesta: Historia y Abascal: Antiguos.

  28. 28 Abascal: Antiguos.

  29. 29 Artículo 49 del reglamento para la enseñanza de practicantes y matronas. Gaceta de Madrid, 28-XI-1861, p.1 col. 2-4.

  30. 30 “Presenciarán y graduarán los baños de cualquiera clase que sean, procurando que el enfermo no permanezca en él más tiempo que el que se le haya mandado”. Ayuntamiento de Vitoria: Reglamento para los practicantes de la beneficencia municipal de la ciudad de Vitoria, Vitoria, imprenta y librería de Elías Sarasqueta, 1884, 8p.

  31. 31 Archivo del Concejo de Zuazo de Cuartango, Actas de las sesiones del concejo de Zuazo, 29-IV-1877, c.1, nº 1, s/f.

  32. 32 Ramón Codina Länglin: Análisis cualitativo y cuantitativo del agua sulfurosa sódica de Zuazo, término municipal de Cuartango (provincia de Álava), Barcelona, imprenta de Luis Tasso y Serra, 1882.

  33. 33 Archivo Municipal de Kuartango, Libro de Actas, 09-XII-1877, 11.1.

  34. 34 La iniciativa de Chillida es tal que años después, cuando se estudia una nueva estación en Zuazo en 1926, el diario La Libertad atribuye todo el mérito del apeadero de 1882 a Chillida, incluso aseverando que fue “por su cuenta”. La libertad (LL), 09-II-1926, p. 5 col. 5-6.

  35. 35 Gaceta de Madrid, 19-VI-1882, p. 811 col. 1.

  36. 36 Archivo Histórico Provincial de Álava, Archivos Públicos, Fe Pública, Notariales, Protocolo notarial de Fernando Vea Murguía, 1882, PRO,13928, IND, fol. 168-175; y PRO,13928, fol. 68-74.

  37. 37 Emilio Chillida Ansuátegui: Aguas buenas de España: Establecimiento balneario de Zuazo, término municipal de Cuartango (provincia de Álava), Barcelona, imprenta de Luis Tasso y Serra, 1882.

    Emilio Chillida Ansuátegui: Noticias generales del establecimiento balneario de aguas sulfurado-sódicas de Zuazo de Cuartango, provincia de Álava, declarada de utilidad pública por Real Decreto del 19 de junio de 1882, Bilbao, Establecimiento Tipográfico de la Viuda de Delmás, 1882.

  38. 38 Carlos Bailly-Bailliere, Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración, Madrid, editorial de C. Bailly-Bailliere, 1887, p. 567 col. 2.

  39. 39 En 1883 logra una medalla de plata en la exposición de minería, artes metalúrgicas, cerámica, cristalería y aguas minerales celebrada en Madrid. Diario oficial de avisos de Madrid, 18-XI-1883, p. 1 col. 4.

  40. 40 Anastasio García López et al.: Anuario oficial de las aguas minerales de España, Tomo II-1882, Madrid, establecimiento tipográfico de M. Minuesa, 1883, pp. 60-64.

  41. 41 ATHA, Acta de la sesión de la Diputación Provincial de Álava, 09-11-1882, ATHA-DAH-ADL-002-026, fol. 338r; 12-XII-1882, ATHA-DAH-ADL-002-029, fol. 359r; y 13-XII-1882, ATHA-DAH-ADL-002-030, fol. 374v-376r.

  42. 42 Abascal: Antiguos, p. 151. Cuesta: Historia, p. 193.

  43. 43 Archivo Municipal de Kuartango, Libro de Actas, 14-III-1886, 11.2.

  44. 44 Descendientes de los socios de Chillida apuntan que estos quisieron deshacerse de Emilio mediante un sorteo que, contra estadísticamente, le tocó a Chillida. Radio Euskadi, Historias de cerca: “Kuartango: capítulo 1”, 6-IV-2021. Minuto 30’30” a final (https://www.eitb.eus/es/radio/radio-vitoria/programas/historias-de-cerca-en-alava/detalle/7960187/kuartango-capitulo-1/).

  45. 45 No consta su cese formal, pero Chillida en su ficha colegial no vuelve a mencionar actividad asistencial como practicante tras los 14 años de ejercicio en Cuartango a excepción de su participación en Cruz Roja y durante la epidemia de gripe de 1918.

  46. 46 El Anunciador Vitoriano, 21-VI-1888, p. 1 col. 2-3.

  47. 47 Hasta ese año figuraba como médico director José L. Cortijo (por ejemplo, en el anuario citado de 1887, p. 567). Ledo publicará a los 10 años de su ejercicio una monografía con importantes datos sobre el balneario. Francisco Ledo García: Memoria del establecimiento balneario de Zuazo en la provincia de Álava, Vitoria, Hijos de Iturbe (imp.), 1897. Ledo será, con posterioridad a su paso por el balneario, la figura clave en la lucha antituberculosa en Bilbao, una reseña biográfica puede verse en Antonio Villanueva Edo: 75 aniversario del dispensario Ledo-Arteche, Bilbao, Bilbao Bizkaia Kutxa, 1990.

  48. 48 Sus aguas obtuvieron “la medalla de oro en la Exposición Universal de Amberes y Bruselas, en la de Toulouse y en la de Barcelona”. Abascal: Antiguos, p. 141.

  49. 49 Cuesta: Historia, p. 194. Juan Cano presidirá la diputación entre 1892 y 1896, el marqués de Urquijo era senador por Álava y cacique todopoderoso en la provincia, mientras que Álvaro Elío había sido alcalde de Vitoria y será presidente de la diputación entre 1896 y 1901, coincidiendo con Chillida.

  50. 50 La Exposición, 30-IX-1889, p. 284 col. 2.

  51. 51 El Estandarte, 4-VIII-1891, p. 3 col 1 y 2 y La Opinión, 5-VIII-1891 p. 2 col 5 y p. 3 col 1-2.

  52. 52 La Ilustración española y americana, 30-IV-1894, p. 259 col. 3 y p. 273.

  53. 53 Por ejemplo, dentro de un mismo mes, gerente en HA, 15-VI-1904, p. 2 col. 5 y presidente del consejo de administración en HA, 29-VI-1904, p. 1 col. 5.

  54. 54 El Gorbea, 20-II-1883, p. 1 col. 2.

  55. 55 Eulogio Serdán alude a una propuesta en 1892 de Emilio Chillida para construir dos frontones que, aunque aprobada por la subcomisión de obras, no se llevó a cabo. Eulogio Serdán Aguirregavidia: Vitoria, el libro de la ciudad, Vitoria, Editorial Social Católica, 1926, vol. I, p. 543.

  56. 56 Su dirección es en ese momento en la calle Estación, 53. Fundación Sancho el Sabio, Fondo: Archivo del Marqués de la Alameda, Carta de Emilio Chillida a José María de Zavala Ortés de Velasco, Zavala.277.9.

  57. 57 Juan Cano y Aldama (presidente de la Diputación), Benito Guinea (vicepresidente de la comisión provincial), Ángel González Arnao (alcalde de Vitoria), Bartolomé Alemany (inspector de sanidad militar), Antonio Andía (teniente de alcalde de Vitoria), Eliodoro Ramírez Olano (secretario de la Diputación), Pedro Ordoño (concejal de Vitoria), Jesús Velasco (concejal de Vitoria) y Álvaro Elío (exalcalde de Vitoria). Cruz Roja: 140 años, pp. 46-47. El diario madrileño La Época, 10-XI-1893, p. 2 col. 2, adjudica a Chillida el cargo de vicesecretario.

  58. 58 ATHA, Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 2-XI-1896, ATHA-DAH-ADL-016-019, fol. 183.

  59. 59 Por ejemplo, en una cuestación “para socorrer á los alaveses que regresen enfermos, heridos ó inútiles de las guerras de Cuba y Filipinas” LL, 21-I-1897, p. 1 col. 2.

  60. 60 Por ejemplo, en 1897, su marcha al balneario en LL, 16-VI-1897, p. 2 col. 3 y el regreso final p. 2 col. 2.

  61. 61 Término utilizado tanto por Onésimo Díaz Hernández: “La élite política en la Diputación de Álava (1880-1900)”, Sancho el Sabio, 5, 1995, pp. 323-332, p. 326, como por Pedro Mª Sanz Legaristi: Álava, “el cacique” y los políticos, Vitoria, Diputación Foral de Álava, 1992.

  62. 62 ATHA, Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 2-XI-1899, ATHA-DAH-ADL-018-034, fol. 362.

  63. 63 ATHA, Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 1-V-1900, ATHA-DAH-ADL-019-012, fol. 117.

  64. 64 Por ejemplo, Colá en su Guía de Vitoria de 1901 lo cita dentro de la Junta de Socorros Domiciliarios (José Colá y Goiti: Guía de Vitoria, Vitoria, imprenta de los hijos de Iturbe, 1901, p.155).

  65. 65 Nicolás Vicario Peña y Eduardo Alonso Olea (ed.): Los Conciertos Económicos de las Provincias Vascongadas, Bilbao, Diputación Foral de Bizkaia, 1997, p. 312.

  66. 66 HA, 7-III-1901, p. 1 col. 1-2.

  67. 67 Según el propio Chillida en su ficha colegial, durante un mes. La Época, 16-VI-1903, p. 3 col. 5: “Por asuntos relacionados con su cargo, se encuentra en Madrid desde hace unos días el gobernador civil de Álava, hermano político del ministro de Gracia y Justicia.

    Durante su ausencia se ha hecho cargo da aquel gobierno, interinamente, el digno vicepresidente de aquella Diputación provincial, D Emilio Chillida, persona muy inteligente, que goza dé grandes simpatías y que lleva muchos años ejerciendo el cargo de diputado provincial, durante los cuales ha desempeñado varias veces la presidencia de la corporación”

  68. 68 ATHA, Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 21-IV-1904, ATHA-DAH-ADL-021-026, pp. 291-292. Por la misma incompatibilidad se le solicitará posteriormente el cese de la junta provincial de estadística. ATHA. Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 15-IX-1904, ATHA-DAH-ADL-022-003, p. 5.

  69. 69 En los anuarios Riera de 1904 y 1905, con datos de los años previos, se cita a Chillida como vicepresidente de la diputación, miembro de las comisiones de actas, de montes y caminos y de la revisora de la provincial, así como de las juntas provinciales de estadística, censo electoral y Beneficencia y sanidad.Ver pp. 201-202 y pp. 177-178.

  70. 70 Algunas, como la referida de socorros domiciliarios, parece que por prestigio, mientras que otras, lo era por relación al cargo, por ejemplo: “Bajo la presidencia de señor Presidente en funciones de la Diputación, don Emilio Chillida, ha celebrado hoy su sesión mensual ordinaria la Junta Directiva de la Sociedad de Seguros Mutuos contra incendios de edificios rurales de Álava”. HA, 01-III-1904, p. 4 col. 2.

  71. 71 HA, 28-XII-1901, p. 2 col. 2.

  72. 72 Díaz: “élite”, p. 326.

  73. 73 Los pormenores de su actuación en Sanz: ferrocarril, pp. 83-97 y 239-270. El eco de su protagonismo en las otras provincias vascas en: Euskal-Erria, 20-XII-1903, pp. 553-557.

  74. 74 Pedro Sanz Legaristi: “Los senadores alaveses (1870-1923). Notas para su estudio”, Sancho el Sabio, 1, 1991, pp. 251-264, p. 252, considera la elección como senadores de Cano, Zavala y Ussía en 1903 como el relevo generacional de la segunda Restauración, siendo todos algo mayores que Chillida y con los que este tenía estrechas relaciones más allá de la diputación a través del balneario, Cruz Roja o el coto de caza entre otros.

  75. 75 Sobre el tema, Luis Castells y Antonio Rivera: “Notables e intrusos: elites y poder en el País Vasco (1876-1923)”, Historia Contemporánea, 23, 2001, pp. 629-680.

  76. 76 Cruz: Cruz, p. 49. Sobre la carrera: Joaquim M Pujals. “París-Madrid, la carrera de la muerte”, Historia National geographic, 251, octubre de 2024, pp. 18-21.

  77. 77 La Correspondencia de España, 17-V-1903, p. 4 col. 5.

  78. 78 Más detalles a partir de documentación conservada por los herederos de Emilio Chilida en Cuesta: Historia, p. 227.

  79. 79 ATHA, Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 10-III-1905, ATHA-DAH-ADL-022-014, pp. 127-128.

  80. 80 El diario La Libertad, en alusión a la sesión del 20 de febrero describe que “Antes de comenzada, en el saloncillo en que se reúnen los diputados, veianse agriamente separados dos grupos: a un lado los ocho ó nueve que no transigen con ambigüedades, al otro el discutido vicepresidente de la provincia con dos compañeros de distrito, como él representantes de Amurrio y como él antaño íntimos de la Casa [urquijista]”. LL, 21-II-1905, p. 1 col. 3. Chillida llega a abandonar el salón de plenos en la sesión del 7 de abril, penúltima de la legislatura (ATHA, Acta de la sesión de la Diputación Provincial, 7-IV-1905, ATHA-DAH-ADL-022-018, p. 250).

  81. 81 HA, 21-II-1905, p. 1 col. 1-2.

  82. 82 LL, 21-II-1905, p. 1 col. 3.

  83. 83 Se trata de un panegírico sobre Chillida publicado en un libro subtitulado “biografías y semblanzas universales por varios distinguidos escritores” agrupadas bajo el título “Europa y América”, sin paginar y sin índice (p. 19 desde la portada). Alude en sus inicios a otras semblanzas sobre tan “distinguido personaje de Vitoria” en La Ilustración Española y Americana, España y Méjico y la Revista Parlamentaria y Diplomática. Cuesta Astobiza (Cuesta: Historia, p. 396) recoge la existencia de las dos últimas entre la documentación conservada de Emilio Chillida.

  84. 84 HA, 24-VIII-1905, p. 2 col 1.

  85. 85 HA, 25-IX-1905, p. 1 col. 3-4. Probablemente fuera en el mismo panteón del que consta compra en 1906 a Ricardo López de Uralde y venta en 1961 a la familia López de Foronda Jiménez de Aberásturi, sito en la calle San Juan, sección 6P. Archivo Municipal de Vitoria-Gasteiz, 48.18.2(21).

  86. 86 Hay un cambio de domicilio de la calle Estación número 53 en 1894 al número 47 en 1900, quizá debido a una simple reordenación urbana.

  87. 87 HA, 23-V-1908, p. 3 col. 1.

  88. 88 Banco de España: Informe resumen leído en la junta general de accionistas del Banco de España en Vitoria el 2 de febrero de 1908, Vitoria, establecimiento tipográfico de Justo Fuertes, 1908.

  89. 89 Eduardo Riera Solanich (dir.): Anuario Riera, Barcelona, Librería Española, 1908, p. 200.

  90. 90 Real Ateneo de Vitoria: Memoria de los cursos 1907-1908-1909, Vitoria, imprenta de Domingo Sar, 1910. No aparece como socio en la documentación de 1899, 1900, 1904, 1905 y 1906.

  91. 91 Cuesta: Historia, p. 225.

  92. 92 HA, 28-I-1910, p. 1 col. 4.

  93. 93 HA, 07-III-1911, p. 1 col. 1.

  94. 94 Es uno de los acontecimientos que destaca el propio Emilio en su ficha colegial y su otorgamiento es resaltado por la prensa local: HA, 25-III-1910, p. 1 col. 6. LL, 26-III-1910, p.1 col. 5.

  95. 95 Un ejemplo claro es la información sobre la inauguración de una escuela en Jócano en la que, figurando como un convecino más ajeno a los organizadores, “fue aclamado y requerido unánimemente don Emilio Chillida para que hablase algo alusivo al acto celebrado”. LL, 12-IX-1916, p.1 col. 2-4.

  96. 96 LL, 03-IV-1916, p.1 col. 2-3.

  97. 97 LL, 05-III-1917, p. 1 col. 4.

  98. 98 LL, 15-III-1917, p. 1 col. 5.

  99. 99 LL, 24-VIII-1917, p. 1 col. 4-5. Un análisis de la cuestión en: Santiago De Pablo Contreras: Los problemas de la Autonomía Vasca en el siglo XX: la actitud alavesa (1917-1979), Oñati, IVAP, 1991.

  100. 100 La cita de Chillida se corresponde a su ficha colegial y, el resto, al acuerdo adoptado por el ayuntamiento de Cuartango el 25 de noviembre de 1918 que se reproduce en el diario La Libertad a raíz de promulgarse el edicto para el ingreso de Chillida en la Orden civil de Beneficencia. LL, 14-V-1919, p.1 col 2-3.

  101. 101 LL, 04-II-1919, P. 1 col. 5.

  102. 102 LL, 10-VII-1920, p. 1 col. 1-2.

  103. 103 LL, 28-XI-1921, p. 1 col. 6.

  104. 104 LL, 6-XI-1923, p. 1 col. 5.

  105. 105 Cuesta Astobiza publica una fotografía y una relación nominal de los miembros del Somatén de Cuartango, con Chillida al frente, perteneciente al fondo documental del propio Chillida. Cuesta: Historia, pp. 252-253.

  106. 106 Paz y buena voluntad: Boletín Oficial de los Somatenes de la 5ª Región, 9, XII-1924, p. 184.

  107. 107 Al menos lo era aún en marzo de 1927 (Unión Patriótica, 01-III-1927, p. 31) y, a tenor de su expresión presentista en su ficha colegial, pudiera entenderse que lo seguía siendo en 1930 antes de la desaparición del partido.

  108. 108 HA, 30-V-1925, p. 1 col 1-2.

  109. 109 Sería representativo el escrito de Chillida, dirigido al Ayuntamiento a través del Heraldo Alavés, donde protesta por la inclusión de su panteón del cementerio de Santa Isabel en un bando municipal de apercibimiento alegando que “ni está abandonado ni es de dueño desconocido”. HA, 09-VI-1928, p. 4 col. 5.

  110. 110 Ferreiro y Lezaun: Historia.

  111. 111 La Nación, 06-X-1930, p. 4 col. 4.

  112. 112 HA, 28-V-1931, p. 1 col 5-6.

  113. 113 Archivo Municipal de Kuartango, Libro de Actas, 03-VI-1931, 14.1, fol 140v-141.

  114. 114 LL, 01-IX-1931, p. 1 col. 2-4; HA, 02-IX-1931, p. 1 col. 5-6; y días siguientes. La detención de Chillida se cita en una carta remitida al diario La Libertad por el Comité Republicano de Zuazo (LL, 07-IX-1931, p.1 col. 1-2).

  115. 115 Se trata de un contrato firmado el 20-XII-1935, Pensión diaria por asistencia personal, contenido en la testamentaría de Chillida conservada en el ATHA a raíz de una reclamación de su sobrino en 1945. ATHA, Diputación (Clasificación DAI), Hacienda, Finanzas y Presupuestos, Hacienda, Impuestos indirectos, Impuesto sobre derechos reales y transmisión de bienes (1872-1964), DAIC09507 019000.

  116. 116 Pensamiento Alavés, 9-IX-1936, p. 5 col. 2 y Pensamiento Alavés, 9-X-1936, p. 2 col. 1-2.

  117. 117 ATHA, DAIC09507 019000.

  118. 118 Registro civil de Cuartango, sección III, lib. 11, fol. 96, nº 96.